A veces, en los casos más ‘superficiales’, el tiempo es el que soluciona todo y hace que esos sentimientos desaparezcan, pero cuando éstos estados de ánimo se prolongan durante más de dos o tres semanas, es recomendable acudir a un profesional para que nos ayude a salir de esa situación.

Suele manifestarse por vez primera sobre todo en la adolescencia aunque puede presentarse en cualquier edad y suele ser diagnosticada más en mujeres que en hombres, aunque puede darse por igual, independientemente de la edad, incluso cuando se llega a la vejez, en este caso la depresión no entiende ni de géneros ni de edad.

Señales que nos alertan de la depresión

Son muchas las señales que pueden demostrar la inminente llegada de una depresión, por lo que hay que extremar la precaución y atender a los siguientes síntomas para poder identificarla correctamente:

  • Cambios bruscos en el estado de ánimo; alegría, tristeza, desesperación, euforia, languidez, etc.
  • Imposibilidad de mantener la concentración en cualquier actividad.
  • Sensación de tristeza sin motivo aparente.-
  • Sensación constante de dolor.
  • Desmotivación en general.
  • Abrazar el sedentarismo o ser demasiado hiperactivos cuando no se es así normalmente.
  • Problemas para conciliar el suelo o exceso del mismo.
  • Nos cuesta mucho olvidar las cosas.
  • Angustia y miedos sin motivos aparentes.
  • Apatía y falta de energía para hacer cualquier cosa.
  • Ganancia o pérdida de peso y cambios en el apetito.
  • Reducción notable de la vida social y menos relaciones laborales.
  • Irritabilidad.
  • Disminución o pérdida total por el apetito sexual, las actividades que siempre nos han gustado, por el trabajo diario y de la capacidad intelectual.
  • Sentimiento de culpa, de inutilidad, odio hacia sí mismo y abandono, lo que provoca problemas de autoestima.
  • Pensamientos en la muerte.

¿Cómo se trata la depresión?

Hay que destacar que solamente un experto en salud mental puede ser quien diagnostique la existencia de una depresión, por lo que aunque tengamos estos síntomas no es una señal segura al 100% de que realmente padezcamos este problema. Quien debe comprobarlo es el facultativo profesional, quien determinará qué clase de depresión es y el tratamiento a seguir, que puede ser terapéutico o combinado con medicación.