¿Qué son los golpes de calor?

Los especialistas consideran que un golpe de calor se sufre cuando la temperatura corporal supera los 45 grados centígrados. Normalmente este problema suele afectar a personas mayores y a aquellos que, especialmente en verano, realizan una actividad física intensa.

¿Qué síntomas tiene un golpe de calor?

Los síntomas de un golpe de calor más habituales son los siguientes:

-          Dificultades para respirar.

-          Nauseas.

-          Dolores de cabeza.

-          Falta de coordinación.

-          Convulsiones.

¿Cómo prevenir un golpe de calor?

Los especialistas recomiendan que, a la hora de prevenir y evitar un golpe de calor, pongamos en práctica los siguientes consejos:

-          Evitar exponernos al sol entre las 12 y las 17 horas, especialmente en zonas muy calurosas, y tratar de no prolongar nuestros baños de sol en otros periodos del día.

-          Consumir líquidos (agua, preferiblemente, con regularidad y en abundancia).

-         Cubrir cabeza y ojos con sombreros y gafas. Utilizar, en general, ropa lo más fresca posible y que, además, sea ligera.

Si el golpe de calor ya es inevitable hay que tratar de trasladar a la persona que lo ha sufrido, de manera inmediata, a una zona a la sombra y mantener sus piernas en alto de manera que se favorezca la circulación de la sangre. En este sentido, es vital que en los 120 minutos siguientes a la manifestación de los síntomas se logre bajar la temperatura corporal. Mientras llegan los equipos sanitarios (de hecho, llamarles es lo primero que debes hacer), debes tratar de mantener fresca la piel del cuerpo y el rostro de la persona afectada. Utiliza un paño con abundante agua fresca o una esponja.

Cuando lleguen los especialistas has de facilitarles toda la información que sea necesaria: edad de la persona, enfermedades habituales, cuándo empezó a encontrarse mal, síntomas que presen taba… todo esto les ayudará a que el tratamiento sea más directo y eficaz.