Bien sea por falta de tiempo, o por llevar una vida sedentaria, hay muchas personas que no han hecho ejercicio en muchos años y sus músculos no están acostumbrados al ejercicio físico. Por ello hay que comenzar muy poco a poco para ir adquiriendo tono muscular y evitar posibles lesiones o molestias severas.

Consejos para las personas que se inician en el running

Algo básico para comenzar a correr es tener la fiel determinación de hacerlo y contar con uno o dos amigos que tengan nuestro mismo nivel para poder ir motivándonos. Además, si se sale a correr en solitario, sobre todo al principio, puede resultar una actividad bastante aburrida y mucha gente lo deja al poco tiempo. Hay que tener la seria convicción de que se va a hacer.

Es muy importante tener en cuenta que las primeras semanas son de total adaptación y que, en este caso, la curva de trabajo puede ser bastante pronunciada, especialmente en aquellas personas que tienen sobrepeso y no han hecho ejercicio nunca. Por tanto, hay que ser consecuentes y, si no se tiene fondo físico, ir adquiriéndolo. Una buena forma es comenzar caminando rápido, paulatinamente. En poco tiempo podremos comenzar a trotar ligero e ir acostumbrando a nuestras piernas al ejercicio. Verás que será tu propio cuerpo el que te ‘pide’ incrementar el ritmo pasadas las semanas.

 El equipamiento es algo básico, por lo que hay que contar con el necesario para poder correr de manera cómoda y segura. Para ello no debemos gastarnos un sueldo en la mejor equipación. Actualmente hay calzado, ropa y accesorios deportivos de gran calidad a precios asequibles.

Los estiramientos antes de comenzar el ejercicio son básicos, por lo que debes tenerlos muy presentes antes de realizar la actividad física, con lo que evitaremos tirones, esguinces, etc. Nunca está de más que, con el consejo de un especialista, te hagas con tratamientos y refuerzos naturales para las articulaciones y huesos, que pueden sufrir un importante desgaste, especialmente si sales a correr más de tres veces a la semana y por superficies duras.

Para correr es muy importante llevar una buena alimentación. Puede darse el caso que salgamos a correr y lo hagamos a diario y no veamos cambios. La culpa puede ser de lo que comemos, dado que no llevamos una alimentación equilibrada y cuando comenzamos a hacer ejercicio se suele tener una sensación de un gran apetito, algo que hay que controlar.

No hay que olvidarse de una buena postura al correr, de la cadencia de pasos y de la respiración.